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viernes, 4 de enero de 2008

Nilo

Nos iremos al fin / pero aquí estamos
con todas las caricias en la mano
otra piel las recibe agradecida
y agradecemos esa gratitud.

Mario Benedetti. Mientras tanto


Nilo Soruco, maestro del compromiso-vida. Fuente: culturaenmovimientobolivia.org


Poco antes de morir, el buen trovador Nilo Soruco Arancibia dijo en una entrevista estas hermosas palabras:
“me mantengo firme y consecuente revolucionario (compacto, confeso y convicto); de probada fidelidad dentro del ideal más noble que es la lucha contra la explotación del hombre por el hombre”.


Y en efecto: se mantuvo así hasta el final, con ese compromiso ejemplar cuyo mejor testimonio es su historia de vida.


Cuando leí esas palabras sentí un regocijo difícil de explicar. Y es que revolucionarios “compactos, convictos y confesos” seguramente son cada vez menos en este nuevo siglo.


Por eso quiero decirle gracias, cumpa Nilo, por haber nacido-existir; por ser el profesor que muchos hubiésemos querido tener; por habernos regalado tan espléndidas cuecas; por haber luchado por su río, su sol, su tierra...


Un revolucionario “compacto, convicto y confeso”. Fuente: El Deber.



Gente como usted demuestra que vale la pena cultivar la dignidad-vida y sentirse orgulloso por ello.


Y es que un Soruco (no cualquiera), querido trovador, tiene más mérito que los miles de arrepentidos-travestidos de toda laya que hoy niegan su pasado, abominan de su militancia y se sacuden de sus (ex)principios ––concediendo que alguna vez los tuvieron–– cual si se librasen de la peste.


Por eso ahora, desde su-nuestra tierra chapaca, quería/necesitaba rendirle este homenaje de admiración y respeto.


¿La vida es linda? Sí, lo es. Dejémosla correr.

jueves, 27 de septiembre de 2007

Renegados

Ya somos todo aquello
contra lo que luchamos
a los veinte años.
José Emilio Pacheco



"Coco". Foto: Robert Doisneau (Icons, Taschen, 2003).


Esta no es una querella contra los supervivientes que nos enseñan a resistir con dignidad, sino todo lo contrario.

Es muy conocida aquella frase de uno de los Dumas: “quien no haya sido revolucionario a los veinte años, no tiene corazón; quien lo sea después de los cuarenta, no tiene cabeza”.

O para decirlo a lo Savater (ese Julio Iglesias de la filosofía): “fui un izquierdista sin crueldad y espero llegar a ser un conservador sin vileza”.



"La libertad es fuente de la belleza" (Camus). Foto: Korda, 1960.


¡Que tal! Tremendo justificativo para los arrepentidos que, desde siempre, son los peores y, vitalicios del cinismo, se auto-exculpan de sus “desviaciones/excesos” de juventud.

“Leyendo cosas como éstas ––sostiene Saramago (octogenario consecuente, libre y radical como pocos)––, y cada vez se van leyendo más, dan ganas de odiar a los viejos”.

Peor aún cuando se los ve, portadores de la verdad absoluta, alabando/defendiendo (en algunos casos en clave de mercenarios), "todo aquello contra lo que luchaban a los veinte años".


“Así nomás había sido”, abuelito (Caye)Tano.

Foto: Alejandra Resznicek (detalle).

canción protesta
después de los sesenta
canción de próstata
(Benedetti, Haiku 137).