que el recuerdo muera
destrozado
en las piedras del camino.
Ernesto Guevara. "De pie el recuerdo caído en el camino".

La Higuera, 1967. Cadáver del "Che" rodeado por militares bolivianos. Foto: Freddy Alborta. Fuente: Fotográfica (2006).
En los tempranos pasillos universitarios, tras leer-difundir ese libro fundamental del líder sandinista Omar Cabezas: La montaña es algo más que una inmensa estepa verde, asumí en clave de consigna, como decisión obsesiva, confesa y militante, el mandato allí señalado: ¡Ser como el Che! ¡Ser como el Che!
"Elegía". Fuente: Joan Brossa.
Años más tarde, en la espléndida biografía del escritor mexicano Paco Ignacio Taibo II: Ernesto Guevara también conocido como el Che, encontré una frase que, desde entonces, quedó tatuada en mis andamios cotidianos como interpelación ineludible: "Agotado es y será una palabra poco guevariana".

Sin título. Autor: Rubén Salinas. Fuente: Catalógrafica.
Ahora, cuando se cumplen 40 años del asesinato del Che (ese hombre nuevo que "ponía el pellejo para demostrar sus verdades"), conservo como contraseña vital un retrato de Ernesto Guevara –-tatuado, asmático, indeleble-– en mis acciones/inventario.
Y una interrogante que, junto a mis principios, permanecen intactos: ¿Qué significa, hoy, "ser como el Che".
Queda como invitación-homenaje, dilectos co-habitantes de la blogesfera.




