pero las cicatrices
crecen con nosotros
Stanislaw Jerzy Lec

El estornudo. Gonzalo Sánchez de Lozada, ex Presidente de Bolivia. Foto: Ricardo Montero (El Deber). Fuente: Fotográfica 2006.
Dicen que hay 60 razones para que Goni sea extraditado al país. Quizás sean menos. O más. Anoto algunas: justicia justa, no a la impunidad, memoria, democracia sin candados, esperanza, dignidad, nunca más...
Pero lo que en verdad existe como causa para el regreso y enjuiciamiento del ex Primer Mandatario, más que “razones”, son seres humanos. Hablo de esos 60 compatriotas a quienes en Octubre de 2003 les fue arrebatado el derecho más elemental: a la vida.
Casi todos ellos murieron por impacto de bala. Y no son fantasmas. Ni sólo recuerdos. No constituyen un dato más para la historia nacional de la infamia o la “estadística” de la violencia estatal. Son gente que vivía entre nosotros (de 5 años de edad, el más pequeño; de 68, el mayor). Seres humanos como usted.
Carlos Sánchez Berzaín, ex ministro de Defensa. Uno de los principales imputados en el Juicio de Responsabilidades por genocidio. Ilustración: Al-azar. Fuente: Tiempo Político.
Personas cuyos nombres-identidad bien vale la pena recordar como asignatura pendiente: no para la venganza, sino de la justicia:

De nada sirve que los imputados, en pose de víctimas (“perseguidos políticos”), aleguen que hubo “una conspiración” o, con gran despliegue de cinismo –a lo Pinochet–, que el Estado “no puede garantizar la inmortalidad de nadie”. Fuente de la foto: barrioflores.net
Es por esta inmensa causa: 60 vidas perdidas, que Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Sánchez Berzaín deben volver a Bolivia para enfrentar el proceso legal iniciado en su contra. El objetivo es tan sencillo como irrefutable: aclarar los hechos, establecer responsabilidades y sancionar a los culpables. No en afán de venganza, ni mucho menos, sino como antídoto-muralla contra la impunidad y, más todavía, como señal de justicia.
"Yo no voy a renunciar". Sánchez de Lozada-MNR (centro), junto a sus aliados en Octubre de 2003: Paz Zamora-MIR (izquierda) y Reyes Villa-NFR (derecha). Fuente: La Razón.
Hay muchas razones para que los Sánchez & Cía. se sienten hoy en el banquillo de los acusados. Una de ellas, que no admite discusión ni duda, es el respeto a la vida. Indigna la democracia e inservible la justicia que no garanticen a sus ciudadanos(as), lo menos, ese derecho. Fuente de la foto: barrioflores.netY tú, bloger@-ciudadan@, ¿qué estabas haciendo el 17 de Octubre de 2003? ¿Mirando la televisión, en huelga de hambre, alentanto los disparos, trotando, haciendo gestiones de paz, enfrentando las balas, orando...? ¿Y qué estás haciendo ahora para que se haga justicia?





