
Apareció hasta ayer viernes 3 de agosto en la edición digital de El Deber. Hoy, rendidos ante el acuerdo congresal que garantiza la continuidad de la Asamblea Constituyente, tuvieron que retirar --con pena, sin gloria-- el incontinente relojito.
No se pudo. El diario mayor del país realizó una agresiva campaña, cual sobrevuelo de hambrientos buitres, para sentenciar la muerte de la Asamblea Constituyente (AC). “Vence el plazo”, decía el anuncio que, con intimidante cuenta regresiva, marcaba los días, horas, minutos ¡y segundos! que le quedaban al cónclave.
La consigna era clara. Para decirlo en palabras de ciertos agoreros del desastre hoy viudos del statu quo: la Constituyente es un fracaso, ergo, ¡qué se cierre! Y así, a las cero horas de este lunes 6 de agosto, el eufórico reloj debía registrar el deceso de un proceso cuyo aborto sólo puede conducirnos, como país, a la violencia.
Por eso, con obstinación a prueba de sepultureros precoces, sigo apostando --pese a sus errores y querellas-- por la Asamblea Constituyente. Y celebro el pacto que, ojalá, permita concluir su misión en democracia y con unidad nacional.





7 comentarios:
Ni los Dockweilers ni los Conamaqs unidos pudieron contra el sentido común. Qué pena por El Deber, que es el mejor diario del país en información.
Lo mejor de todo es que en el acuerdo queda explícito que se incluirán los resultados del referéndum autonómico. Y que habrá dos referéndums. Y todo eso...
Ya soy adicta a tu blog. Saludos.
Sobre el mismo tema comentamos el lunes en el programa de radio de mundoalreves.com. Es que fue verdaderamente raro ver ese contador de cuenta regresiva, "el 6 de agosto explota la bomba"!
Cuando cualquier medio masivo, no importa si es El Deber, ABI o Unitel, escoge una tendencia, perdemos todos.
Hay que verdaderamente celebrar la continuidad de la asamblea. Y si,, que concluya "su misión en democracia y con unidad nacional". Pero sobre todo, con unidad entre los ciudadanos. ¿De qué nos serviría lograr un gran resultado en papeles si no se logra una cohesión social y de compromiso entorno a esa bella palabra -que debe pasa a ser mucho más que eso-, Bolivia?
Un abrazo.
Estimado José Luis:
Pese a las contradicciones, ambiguedades , mezquindades, fundamentalismos , terquedades, intromisiones, torpezas políticas enunciadas en diversos registros, todavía siembro mis esperanzas en este proceso constituyente. No creo en este Réquiem colectivo que pretende linchar y colgar como a un fantoche a la COnstituyente. Así que haces bien en mostrar la improcedencia de este reloj que se asemeja al indicador de una bomba.
POr otra parte, hace mucho tiempo no dejo de seguir la huela de tus producciones. Tus columnas del domingo son francamente exquisitas.
Quería pedirte un favor ando buscando hace mucho tiempo tu librito: MediaMorfosis. La busqué en Yachaywasi, en Plural, en MArtínez Achini, en Lectura, en AMigos del Libro y nada... Tal vez me puedas dar alguna dirección para que pueda comprarlo.
Ahora sí, por último, te invito a vos y a tus lectores (puta que son hartos, ¿cómo haces para tener tantos lectores?) a visitar dos de mis modestos blog(s):
-El primero es:
http://lapalabraesferica.blogspot.com
Este blog aborda el fútbol, pero desde un capricho: la palabra.
-El segundo es:
http://apiehacieelya.blogspot.com
Este blog hay una juntucha de cosas desde mirada a los medios, a la política, a la cotidianidad. A ver si los visitas.
CHristian Vera
Nadie podrá detener este proceso de cambio. Coincido con José Luis y con Sebastián en que las premisas son hacerlo en democracia y con unidad nacional.
Abrazo patrio:
Matilde
Fantasmas agoreros del mal. Se consumirán al compás de oscuros cronopios. Si la historia dió un paso atrás es para avanzar inexorablemente!!! Acabo de escucharte Silvia, tus palabras sencillas y sinceras te hacen grande.
Morenada Nada. Supongo que hablas de Silvia Lazarte. ¡Cuánta dignidad, carajo! ¡Qué lección de compromiso!
Publicar un comentario