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lunes, 22 de octubre de 2007

Mediocracia

Una fotografía miente
si es el resultado de un fotomontaje.
Y la televisión de los acontencimientos,
cuando llega al espectador,
es toda ella un fotomontaje.
Giovanni Sartori. Homo videns.


Diciembre 15, 2006. Cabildo en Santa Cruz de la Sierra. Foto: static.flickr.com


Un interesante estudio dado a conocer por la Fundación Ebert presenta importantes elementos de análisis y, lo más significativo, aporta evidencia empírica acerca de algo que se repite con frecuencia: ciertos medios son “protagonistas directos” de la política boliviana.
Es decir, no constituyen meros difusores y/o escenario de lo que ocurre: se han convertido en actores estratégicos. Son algo así como brazos mediáticos del oficialismo, los menos, y de la oposición, los más.

La investigación expone un bien documentado análisis de la “puesta en escena” (tres horas, helicóptero incluido) realizada por Unitel del Cabildo de diciembre de 2006 en la ciudad de Santa Cruz. Las conclusiones no son sorprendentes, pero sí sustentadamente categóricas.
Para empezar, todo el aparato del canal estuvo al servicio incondicional, en clave de voceros, de la campaña-discurso oficial del Comité Cívico: el “Cabildo del millón-masa-fiesta”, sin una sola voz disidente en las pantallas. ¡Tenemos el estudio!


La Red Unitel, con sede en Santa Cruz, es considerada por el actual gobierno como el principal medio de oposición.


Así se demuestra en términos de lenguaje de la imagen, desempeño de los periodistas, contenido de la cobertura, aspectos narrativos, uso del (de)generador de caracteres… “Unitel es parte del Comité Cívico (…), como si éste hubiera comprado un espacio solicitado”, señala el documento al hacer referencia a una lógica de colusión.
Según esta televisora, todos respaldan el Cabildo y elogian al Comité Cívico. Y en la ciudad no existe otra actividad que no sea ese im-pre-sio-nan-te “reality show”.

Y del supuesto “millón” de asistentes al Cabildo, ¿sabe usted a cuántos entrevistó Unitel? ¡A ninguno! Hubo sólo cinco voces “autorizadas”:
  • el Comité Cívico (Germán Antelo),
  • la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) (Mauricio Roca),
  • la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (Branco Marinkovic),
  • la Cámara de Industria y Comercio (Cainco) (Gabriel Dabdoub) y
  • la Asociación de Bancos (Eduardo Paz).

Y si así fue la “cobertura informativa” de Unitel, ¿cuál el desempeño del Canal 7? Pues para la televisión “estatal” el Cabildo de diciembre de 2006 en Santa Cruz directamente no existió. ¡Qué tal! En promedio, homo videns bolivianos, estamos mal, muy mal.

¿Mediocracia? Medios crasos, más bien.


Gráfica. Ilustración: Al-azar. Fuente: Pulso.


miércoles, 12 de septiembre de 2007

Trueque

Sobre la página de un libro se puede llorar.
No sobre la pantalla de una computadora.

José Saramago.



Campaña para promover la lectura. Librerías Gandhi, México.


Movimientos sociales. Elogio de los sin, esos carentes.

Están los indomables sin tierra. También tenemos a los sin techo. Y los sin papeles, claro (ilegales, les dicen). Se movilizan, anónimos, los sin identidad. Aquí estamos, aquí estamos, dicen los sin empleo. Y deambulan por la hoyada los sin miedo...

¿Y los que no tenemos gremio ni organización colectiva? Pues somos el movimiento de los sin movimiento.

Pero emerge, desde hace algún tiempo, una vigorosa-urgente apuesta que bien puede congregarnos: los que decidieron vivir "desenchufados"; esto es, el movimiento de los sin tele.


Sin título. Autor: Frank Arbelo. Fuente: Catalográfica.

¿Vivir sin televisión? ¿Se puede? Pues claro. Ahí están, como testimonio, los que no tienen el terrible aparatito (remember "caja boba"). Más todavía: no lo quieren ni lo necesitan

¿Por qué prescindir de la tele? Un reportaje publicado en el diario español El País brinda algunos motivos: es imperioso vivir sin televisión porque esclavisa, manipula, estresa, disgrega, inutiliza, roba tiempo, confronta, en fin, "te quita hasta el silencio".

¿Y a cambio qué? El menú puede ser interminable: leer un libro, abrir tu ventana, conversar con los tuyos, tomar una copa de vino, hacer el amor, trazar ideas, escuchar música, volar con tu hadita, sentir la noche, abrazar un árbol, reír juntos, volver a hacer el amor, ser feliz...



Date tiempo, hadita. Date tiempo.

¿Tentadora propuesta, no? Se las dejo como provocación para desatar, sin más demora, en nuestros andamios cotidianos, un agresivo movimiento de los sin tele.

La consigna de esta campaña es asaz elocuente: "Cierra la televisión, enciende un libro". Sea.


Sin título. Autora: Marina Córdova. Fuente: Catalográfica.