Hay un sistema
del que no vamos a lograr
salir / a corto plazo:
el solar
Lec. Pensamientos despeinados
"El estado de las cosas". El Estado suma-todo. Ilustración: Sol Mateo.Como ciudadano, ¿está usted de acuerdo con que el Estado boliviano sea...?
Hace siete meses, en el marco de un estudio realizado por el Informe Nacional sobre Desarrollo Humano (El estado del Estado en Bolivia), se hizo esta pregunta en las nueve ciudades capitales y El Alto.
La consulta tenía el propósito de indagar el tipo de Estado con el que, en nuestro imaginario, nos sentiríamos identificados. En otras palabras: cuál sería la visión de país que acogeríamos mayoritariamente los bolivianos en el horizonte del nuevo pacto social resultante de la Asamblea Constituyente.
¿Cuál fue el resultado? Una curiosa pero fecunda combinación de adjetivos para el Estado, con ocho atributos constitutivos:
Hace siete meses, en el marco de un estudio realizado por el Informe Nacional sobre Desarrollo Humano (El estado del Estado en Bolivia), se hizo esta pregunta en las nueve ciudades capitales y El Alto.
La consulta tenía el propósito de indagar el tipo de Estado con el que, en nuestro imaginario, nos sentiríamos identificados. En otras palabras: cuál sería la visión de país que acogeríamos mayoritariamente los bolivianos en el horizonte del nuevo pacto social resultante de la Asamblea Constituyente.
¿Cuál fue el resultado? Una curiosa pero fecunda combinación de adjetivos para el Estado, con ocho atributos constitutivos:
Características del Estado boliviano. Fuente: Apoyo, Opinión y Mercado. Marzo 2007.
Hace tres semanas, el Consejo Político que reúne a las fuerzas con representación en la Asamblea Constituyente logró un acuerdo fundamental acerca de la visión de país y la caracterización del Estado. El primer punto de esta difícil concertación –que bien podría ser el Artículo 1° de la nueva Carta Magna– establece que:
Bolivia se constituye en un Estado
- unitario,
- social,
- de Derecho,
- plurinacional,
- comunitario,
- autonómico y descentralizado,
- democrático,
- libre,
- independiente,
- soberano e
- intercultural.
Existe, pues, una innegable convergencia entre ese pacto político (emergente del proceso constituyente) y el sentir mayoritario de los bolivianos y bolivianas. ¿Habremos de congratularnos por ello? Pues claro: el Estado “suma-todo”, inclusivo, siempre será mejor, más deseable, que el Estado “suma-cero”.
"No existe un poder sobre la tierra que pueda compararse al Leviatán". Fuente: INDH 2007.






15 comentarios:
A veces hay que tener cuidado con las respuestas que da la gente, muchas veces la concepción que tiene el ciudadano común de un Estado unitario no tiene nada que ver con el Estado unitario, lo mismo sucede con la autonomía.
La verdad que sí, estimadísimo, ejor es el suma-todo que el suma-cero, pero creo que a la gente no le importa que tipo de Estado sea, mientras funcione.
¡Salud!
YO pido poco... solo un Estado decente.
...y yo que los partidos, agrupaciones, movimientos, políticos, parlamentarios, asamblesitas y demás tucuimas, después de todo el "correteo", nos dejen EN buen Estado.
Coincido con Santiago. Yo quisiera también un estado laico... pero tengo el recelo que de entrada me van a gritar "ateo"...
Fadócrata amigo.
Yo suscribo plenamente las once características que definió la comisión para el futuro Estado boliviano. Ahora es fundamental conciliar el Estado unitario con el plurinacional-autonómico.
Amig@s de la FadoCracia.
Sólo quería decirles que ya dejé mis comentarios completos en las entradas "Sepultureros" y "Pieles"
Salud(os)
Siempre y cuando estemos en el camino de la igualdad y el reconocimiento del derecho a ser uno mismo, del derecho a la diferencia, pues estaré de acuerdo.
Yo creo que a la gente si que le importa que tipo de Estado sea, no queremos por ejemplo un Estado dictatorial, o un Estado sin soberanía, o un Estado sin democracia. ¿Y además a que nos referimos a que un Estado es valido mientras funcione? Nos referimos acaso a lo económico, es decir que si tiene uno platita en el bolsillo no le interesa en lo absoluto el tipo de Estado en que viva. No se… tengo mis dudas.
Mucha gente quiere un Estado autonómico, otros quieren un Estado intercultural, otros un Estado plurinacional, y así sucesivamente, estas aspiraciones-necesidades obedecen a que la gente siente/observa que su Estado no funciona. Si yo fuera aymará o chiriguano por ejemplo no me sentiría representado por el Estado tal y como esta, y no solamente por lo de la opresión y la explotación, sino por que simbólicamente este Estado no reconoce las diferentes culturas como iguales, y algunos observaran que la actual constitución dice plurilingüe y multicultural, pero seamos realistas, eso es multiculturalismo para postal o para sacarse foto con la llamita y el indiecito al lado.
Observemos por ejemplo que Bolivia es un país extremadamente subdesarrollado (y cuidado con esta palabra), ¿obedece esto quizá a que gran parte de sus ciudadanos no se sienten representados por las estructuras de su país? Y eso no quiere decir que uno no ame a su tierra, por que uno puede amar a su país sin necesidad de amar a las instituciones administrativas. Algunos quizá están diciendo que yo no amo a mi país, o que algunos indígenas no aman a Bolivia y que quieren fragmentar y dividir el país, pero eso no es cierto, la unidad no se halla en la imposición de una cultura/lenguaje/nación sobre otra, sino en el reconocimiento de la igualdad entre las diversidades, sólo entonces hay unidad. Que tal seria si todos los pueblos de Bolivia obtienen voz, una voz que siempre ha estado ahí y que jamás ha sido escuchada/permitida, quizás entonces el país marcharía por buen camino, por lo menos deberíamos tratar.
Es interesante por ejemplo como se puede cambiar todo con simples cosas, (que nadie se sienta mal por lo que voy a decir) por ejemplo sacar los retratos de Bolívar y Sucre del palacio de gobierno y poner una de Andrés de Santa Cruz, otra de Tupaj Katari y otra de Andrés Ibáñez. No que yo no aprecie a Bolívar o a Sucre (soy historiador), simplemente que creo que seria mejor que tengamos a bolivianos en ese lugar tan privilegiado, y además esos retratos realmente muestran nuestra diversidad, y un cierto equilibrio/igualdad. Seguro que muchos me están tratando de hereje… pero en fin…
En otra nota. Cuando este en Bolivia estoy totalmente dispuesto a graffitearlo todo, y por todos lados.
PD detesto a Hobbes… por su culpa y la de Locke el mundo esta como esta….
Saludos!
Compañero: Celebremos, si, y con chin-chin doble por las evidentes propuestas-representación inscritas en el proyecto de artículo primero (ojalá primera articulación) y por el retorno de la Asamblea a donde corresponde. Sin embargo, y solo por el culposo gusto de ocupar mi cuota diaria de escepticismo, me atrevo a pensar que algunos confunden “visión de país” con “espejismo de país”. Quizás por eso tanta tumba para el proceso (que segura estoy, sufrirá más atentados, ante los cuales seguiremos vigilantes). No se confundan pues.
El cuadro que pones de inicio me recuerda a una imagen de una obra nacional, estrenada el otro año, son imágenes tremendamente parecidas; se me ocurre que hasta los imaginarios de los imaginarios se configuran en coincidencia. Segura estoy que tenemos (como nación) más variopintas coincidencias que monolíticas diferencias. Sin embargo, el último cuadro me evoca cierta desconfianza, acuérdate que, por muy soberana, esa “espada” tiene límites y que, a diferencia de lo que afirmaba Hobbes, hoy, si está sujeto a ley (más aún si se (re)constituye en el marco de la diversidad) Asegurémonos pues, más allá de los evidentes poderes constituídos (y con mayor énfasis el constituyente) que los imaginarios de todos y cada uno se vuelvan artículos (uno a uno) en el marco del Estado Boliviano: el mejor imaginario que en el que podemos coincidir.
Abrazo con cuenta regresiva
Gran Joselo. Me gusta la idea del "Estado combo" porque es incluyente. Ojalá que los poderes constituidos dejen que el poder constituyente culmine su misión.
Edú
Me tienta reconocer a nuestro VP matematico, forjando una ecuacion en la que se van reduciendo y ajustando los factores para que la formula logre el equilibrio de los numeros, las potencias, los quebrados y los residuos. Pero mas me convence que el esfuerzo "supra" fue mas simple, mas facil y muy semantico, un agregado de los adjetivos calificativos al Estado para que suenen bien. Alguien tendra que graficarlos para ver como se traslapan y funcionan entre si. Mayorga, Al Azar, Dante, o tal vez el PNUD ? Entre tanto el orden de los factores seguira sumando cero.
No es que me haya afectado una suerte de nostalgia por los 39 años de la (otra más) revolución cultural traicionada, pero, después de leer la propuesta de posible “primer artículo”, no pude sino recordar un cliché manido y vacío: ¡seamos realistas, pidamos lo imposible…!
Seamos realistas 1.0: Como bien lo señala, aunque con un poco de timidez, Joaquín, un Estado unitario se opone (casi) por principio a un Estado autonómico y/o plurinacional.
Pidamos lo imposible 1.0: Reinvención de los significados de “Estado unitario”, “Estado autonómico” y “Estado plurinacional”.
Consecuencias de fracasar en alcanzar lo imposible 1.0: Estado débil, inoperante e inviable (como el actual), pero no, como ocurre ahora, por su captura de parte de intereses económicos o de partidos políticos, sino por suponer que es posible que un Estado opere con lógicas contrapuestas e irreconciliables…
Seamos realistas 2.0: La democracia no se predica de un “Estado”; se predica de un régimen político. Intentar la creación de un “Estado democrático” es como pretender crear un círculo cuadrado. El Estado no es ni puede ser democrático; tampoco es o puede ser autoritario o totalitario. Lo “democrático”, “autoritario” o “totalitario” se predica de un régimen político, no de un Estado.
Pidamos lo imposible 2.0: El siglo XIX reinventó la geometría e hizo posible crear un círculo cuadrado (y/o un cuadrado circular). En el siglo XXI, Bolivia puede reinventar la política y hacer posible un imposible conceptual: el “Estado democrático”. Dado que, hasta ahora, ha sido un imposible conceptual, lamentablemente no se puede saber de qué naturaliza será. Pero eso no puede detenernos en nuestra demanda de imposibles…
Consecuencias de fracasar en alcanzar lo imposible 2.0: Derrochando recursos en crear un imposible conceptual, esto es, un “Estado democrático”, cualquiera sea el significado de esto, puede perderse la oportunidad de crear un régimen democrático. Un “Estado democrático”, o un Estado con cualquier otro apellido (Estado mínimo, Estado en forma, Estado desarrollista, Estado subsidiario, Estado supervisor, Estado social, Estado providencia, Estado de compromiso, Estado pluri-multi cultural-nacional y un largo etcétera) atenta contra los DD. HH. si el vínculo entre ciudadanía y sistema político no es democrático. Para construir una democracia, no sirve definir al Estado de tal o cual forma. Deben definirse los mecanismos que regularán las relaciones entre ciudadanía y el resto de los componentes del sistema político, entre los cuales se encuentra el Estado.
Para no pecar de escepticismo gratuito, prefiero traer a colación a Cohen Bendit y sus secuaces. Pero no puedo evitar la impresión de que definitivamente Enrique ha dado con el nudo gordiano. Personalmente, reformularía su ecuación. La suma de los factores no da cero; el Estado del posible primer artículo da algo así como {[(t2·u6)/z3]+(x4-v5)y7}/-√i∜-2: un irresoluble incluso en el conjunto de los números de la política boliviana, ésa que parece aguantarlo todo.
Además, me tomo la libertad de formular otra duda hiperbólica: ¿cuán riguroso es tomar como un imaginario a un constructo numérico confeccionado con encuestas que miden variables definidas con conceptos no precisamente correctos?
Finalmente, mi estimado Fadócrata, me voy a permitir disentir por primera vez con alguno de los planteamientos de tus sublimes posts. La declaración del comité político es la consecuencia del fracaso de la deliberación democrática. Es resultado del apuro, de haber dejado que trampas y zacandillas baratas hayan hecho que la asamblea se convierta en otra más de las curiosidades de la historia política boliviana, de necesitar una Carta Magna no ajustada a principios democráticos básicos que regulen por las próximas décadas la convivencia política, sino ajustada a una coyuntura que, por errores muy infantiles, se hizo casi ingobernable. No me parece, por eso, que la majamama de adjetivos del acuerdo sea motivo de congratulación. Al contrario; es motivo de reflexión sobre la oportunidad histórica farreada, fundamental aunque no únicamente porque, nuevamente, fue el eructo de una negociación política de cúpulas partidarias en lugar de la materialización de la voluntad general que se forma a través de mecanismos de deliberación ciudadana…
Salud-os
Mi querido Exeni
La reflexión que propones es interssante. Yo también creo que un Estado incluyente es mejor que uno "minimalista". ¿Pero qué hacemos con los pdoeres fácticos?
Te abrazo
CS
No vengo aquí a hablarte del Estado, si sé bien que mi única frontera es la de tus sueños. Solo vengo a susurrar que no tengo respuestas, ni una sola. Solo tengo, en la rabia, en la fuerza de mis puños, hechizos para cada una de las noches en que decidas abrir la puerta y en la tierna piel, solamente historias. (No) solo eso.
Pucha que la Fadocracia (de)libera. En ese marco me animo a lanzar algunos “destellazos” nada más (ni menos) que eso. Voy
Mi queridísimo Dani Dani: Tus acertados comentarios, con la precisión que aprecio (y agradezco) ponen temas sobre la mesa (un poquito coja) de deliberación tremendamente puntuales (y también puntillosos) animémonos al reto, desglosemos, mastiquemos. Se me ocurre, respecto a tu imposible 1.0 que el Estado unitario refiere a la condición nuclear del estado y a su indivisibilidad (territorial). Nada nuevo. No encuentro, exactamente, en que momento se contradicen (en términos de la comprensión que acuso y que, por cierto, creo que refleja un significante colectivo del término). Conocemos las extremas precauciones sobre las cuales se debe trabajar un texto constitucional, sin embargo, el mismo minimalismo que deberíamos exigir sobre él nos permite limitaciones como la de los significantes de los términos que la componen. ¿Reinventemos todos esos significados que propones? Ya pues, le cascaremos. Pero ¿en que términos? ¿Hacia cual horizonte?. Más o menos sabemos que se quiere/espera (y tu sabes que estoy tentada por el post-estructuralismo, por eso estas preguntas me insinúan una puerta que no sé si quiero abrir) Dicho de otra forma y ya expuesta mi evidente ignorancia. ¿Qué propondrías tú para el flamante artículo número 1? Respecto a las consecuencias del “hipotético” número 1 ¿cómo saberlo sin intentarlo? Que lógica nos podría “encontrar”, “conciliar”. Si, con la radicalidad de la afirmación, nuestra caótica pluralidad debe acudir a ser relatada constitucionalmente. Ese dispositivo conciliatorio debería ser el Estado mismo ¿Dónde? En su condición de unitario, es decir, bajo un mismo patrón jurídico que, insisto, ya existe. Habría que potenciarlo, claro, pero quizás más adelante. El tema de autonomías (quizás el que más pluralidad de visiones va a presentar) estará –esperemos- en el mismo debate, así que primero me animo a esperar los resultados.
Sobre tu observación 2.0 me quedo, militantemente, con tu frase: “no sirve definir al Estado de tal o cual forma. Deben definirse los mecanismos que regularán las relaciones entre ciudadanía y el resto de los componentes del sistema político, entre los cuales se encuentra el Estado” Y si, deben definirse esos mecanismos. Simplemente me apunto para la discusión de los siguientes artículos en los cuáles estos anhelos deberían materializarse. El resto no lo entendí, esperaré, entusiasmada que me cuentes sobre Bendit, parce que je crois que vous savez que je seulement parle en français jeje.
Ahora si, lo más espinoso del asunto. Voy a disentir contigo, en tu disentimiento: no creo que la declaración del comité político sea el fracaso de la deliberación democrática, ¡creo que el solo comité predica tal fracaso!. Y, concuerdo, en que fueron errores infantiles los que promovieron dicha situación pero, seamos sinceros (y esto podemos verlo con detenimiento, si quieres) es, acaso, la conformación del comité producto de esos “errores”? No lo creo, me animo a pensar que lo terminaron consolidando pero no que lo produjeron. ¿Quién pierde? La democracia, por supuesto: todos.
Ya…no celebremos tan rápido (aunque ya lo hice y lo mantengo), de acuerdo. Reflexionemos. Pero tampoco, Dani Dani, digamos que la oportunidad histórica ya fue farreada, créeme y segura estoy que lo crees, esto aún no ha terminado. Ni para celebrarlo, ni para sentenciarlo en su totalidad.
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