lleva en primer lugar
el más bello de los nombres:
isonomía (igualdad de derechos políticos).
Otanes, personaje de Herodoto (siglo V antes de nuestra Era).

Porongo. Referéndum 2004. Foto: Ricardo Montero (El Deber). Fuente: Fotográfica 2006.
1. Desde hace más de 2.500 años asistimos a una célebre discusión hoy plenamente vigente: ¿cuál es la mejor forma de gobierno? Ello implica asumir --en palabras de Bobbio-- dos supuestos:
- Existen varias/diferentes formas de gobierno.
- No solamente hay gobiernos buenos y malos, sino gobiernos que son mejores o peores que otros.
2. Tras muchas centenas de mala fama y algunas décadas de aguda competencia, la democracia "realmente existente" aparece en el siglo XXI no sólo como la mejor forma de gobierno (la más "óptima"), sino también como la única reconocida-viable.
- En pocas palabras: todos nos reclamamos demócratas.
- O mejor: ningún país-líder quiere estar en las "listas negras" de la no-democracia.

10 de Octubre de 1982. "El hambre no espera, todos a San Francisco": con esa consigna Hernán Siles Zuazo asume la Presidencia de la República. Es la transición a la democracia en Bolivia. Un adiós a las dictaduras militares. Foto: Lucio Flores. Fuente: Fotográfica 2006.
3. La célebre discusión, entonces, asumiendo que estamos ante una noción con múltiples connotaciones y adjetivos, giró hacia otra búsqueda/construcción: ¿qué democracia? Aquí están en disputa dos miradas-horizonte:
- Hay un "modelo hegemónico" que se (re)presenta como el único-ejemplo a seguir: la democracia elitista-liberal-representativa.
- No existe una sino varias concepciones-prácticas de democracia. O según la espléndida expresión de Boaventura de Sousa Santos: hay demodiversidad.
4. Este 10 de Octubre, en Bolivia, es un día especial y estamos de fiesta. Y es que hace 25 años inauguramos la etapa de democratización sin interrupciones más prolongada de nuestra historia. No es poca cosa. Al contrario, expresa, lo menos, dos conquistas irrenunciables:
- La legitimidad de los poderes públicos (Ejecutivo y Legislativo) proviene del voto ciudadano; esto es, no es más obra de "cuartelazos ni golpes de Estado".
- Sucesivas reformas político-institucionales (somos campeones en ellas) han consolidado importantes reglas y procedimientos para elegir y, en su caso, decidir.

29 de Agosto de 1985. Con el Decreto Supremo 21060, el Presidente Víctor Paz Estenssoro ("Pacto por la Democracia" MNR-ADN) inaugura el modelo económico neoliberal. Ilustración: Al-Azar. Fuente: Tiempo Político.
5. Luego de una difícil etapa de transición (1978-82) y el "trauma de ingobernabilidad" del primer gobierno democrático (Siles Zuazo, UDP, 1982-85), se inició la era/modelo de la democracia pactada en Bolivia: formación de coaliciones multipartidistas mayoritarias de gobierno. Dicho modelo estuvo sustentado en dos "consensos hegemónicos":
- Políticas económicas que, bajo el principio del "Estado mínimo", apostaron obsesivamente por el mercado. ¿El resultado? La democracia convive con elevados niveles de desigualdad, pobreza y exclusión.
- Un sistema de partidos sustentado en la "tríada sistémica" MNR-ADN-MIR, sus socios neo-populistas Condepa-UCS (luego NFR) y otras fuerzas menores que durante dos décadas monopolizaron el poder político convirtiéndolo en una partidocracia.
6. Abril de 2000, con la "Guerra del Agua" en Cochabamba, marca el momento de "crisis, inflexión y cambio" del actual orden estatal boliviano. Luego vinieron varias movilizaciones sociales, la "Guerra del Gas" (Octubre de 2003), las renuncias-sucesiones constitucionales de Sánchez de Lozada (2003) y Mesa (2005), los cabildos autonómicos y la convocatoria adelantada de Elecciones Generales (2005). ¿Y la democracia? Con dos agendas-asignaturas pendientes:
- Agenda de Octubre (con base en movimientos sociales): Asamblea Constituyente y nacionalización de los hidrocarbutos.
- Agenda de Enero (con base en comités cívicos): Autonomías departamentales.

17 de Octubre de 2003. Ciudad de El Alto. Como resultado de la "Guerra del Gas" y tras el asesinato de 60 compatriotas, Sánchez de Lozada renuncia a la Presidencia y huye en helicóptero junto a sus más estrechos colaboradores. Hoy está en marcha un Juicio de Responsabilidades en su contra. Fuente: La Razón.
7. Los comicios de Diciembre de 2005 marcan un nuevo hito en la política boliviana. Por primera vez un Presidente es elegido por mayoría absoluta de votos. Y por si fuera poco ese Primer Mandatario es indígena, cocalero, outsider, dirigente sindical, de izquierda, anti-imperialista... Dos fuertes desafíos-impulso, entre otros, marcan el proceso:
- Realizar una "revolución democrática y cultural" en democracia y con unidad nacional.
- "Refundar Bolivia" sobre la base de la superación de dos tensiones irresueltas de la historia larga: la étnico-cultural, centrada en la demanda de descolonización del Estado y el empoderamiento de las naciones-pueblos indígenas y originarios; y la regional, centrada en la demanda de un Estado autonómico y un fuerte (contra)peso departamental (en especial de Oriente-Sur).
Es la "segunda transición a la democracia" en Bolivia. Habremos de celebrarlo.





17 comentarios:
Querido José Luis:
Me gusta mucho la reflexión que propones. Resalto en especial la idea de que durante 20 años tuvimos no democracia sino "partidocracia". Y me adhiero a la propuesta de que hoy vivimos una "segunda transición a la democracia" en Bolivia.
Abrazo.
Como siempre, la combinación de palabras e imágenes es impecable. Felicidades por el blog.
Alberto
¿Y qué hacemos con tanto agitador diciendo que la democracia esta en peligro?
Gran reflexión compañero. Sin duda
nunca olvidar que "Democracy is the worst form of government, except for all those other forms that have been tried from time to time" (Winston Churchill).
Un gran abrazo
Querido compañero, tus reflexiones me provocan algunos pensamientos que me encantaría compartir en tu blog. Democracia como forma de gobierno versus dictadura, de acuerdo; pero creo que la discusión debe trascender ese viejo discurso que requiere una renovación urgente.
Hoy Bolivia festeja 25 años de democracia, como forma de gobierno, manteniendo el índice de desigualdad de ingresos más alto de toda América Latina; qué contradiccón. Ni que decir del sistema de justicia, de la exclusión y la discriminación; qué contradicción.
Yo me atrevo a reivindicar este cuarto de siglo como un momento estratégico para detenernos y mirar atrás, para aprender de la historia, pero sobre todo para no conformarnos ni aceptar que se la utilice como instrumento de discursos políticos que de quienes no tienen nada nuevo que ofrecer.
Nuestra democracia, al menos así creo, está en pleno proceso de construcción, está resignificandose.
Ya no aceptamos 25 años más de democracia con muertos y torturados, perseguidos políticos, presos políticos, control de medios, alianza entre perseguidores y perseguidos, y quién sabe cuanto más. Qué prueba más real que Octubre de 2003.
Por eso me pregunto, de qué carajo tanto hablamos cuando decimos democracia? y me encuentro con que existen tantas formas de entenderla como de instrumentarla: ...por ejemplo, basta leer entre líneas, las oscuras intensiones de líderes de asociaciones a favor de la democracia que quién sabe a nombre de quién hablan o a quién representan. Así dinosaurios en extinción se la engullen, y huevos de dinosaurios se la apropian. Y escupimos, pisoteamos, deshacemos, deconstruimos una sola palabra.
D-e-m-o-c-r-a-c-i-a si pero no la que reivindican quienes disfrazan su desesperación/desenfreno porque se beneficiaron de la democracia elitista-liberal-representativa" y hoy están a punto de perder esos favores "con y sin devolución".
DEMO-CRACIA: muchos a quienes agradecer, muchos a quienes recordar, pero sobre todo mucho, muchísimo que aprender, desafio enorme aún por construir para poder brindar por ella, y por cada una de sus letras-significado.
Y finalmente, santiago,¿qué hacer con tanto agitador diciendo que la democracia está en peligro?, yo diría, no mucho más que hacerles saber que la democracia de la que hablan no es más que un slogan, un cascarón, una careta, un discurso de quién no tiene nada nuevo que ofrecer...
Un abrazo
vera
No celebramos los logros de estos 25 años... celebramos lo caminado y al caminar mismo. Todo proceso tiene dificultades y defectos... avanzamos de a poco, pero avanzamos. Sigamos haciendo país. Un abrazo.
Debo declarar que me falta intelecto o que talvez, mi intelecto no alcanza para dejar atras el deseo egoista de tener una buena vida para mi y mis hijos. A que viene esto? a que sea cual sea la democracia ideal, esa que nos sirve tanto para filosofar, la cruel realidad es que todos queremos un mundo mejor para cada quien y cuando la democracia nos de trabajo, bienestar y progreso, entonces podremos estar felices y decir que tenemos la mejor forma de gobierno.
La brecha de la pobreza no se reducira, quitando a unos para dar a otros, sino dando los medios a los otros para progresar.
Hoy en dia por mucho que queramos engañarnos nuestra democracia sigue igual que antes, solo han cambiado los actores, ahora son otros los que se enriquecen, son otros los que oprimen, otros los que pecan de soberbios por no aceptar que su verdad no es la unica verdad, pero se enriquecen, oprimen y desoyen igual. Permitanme pues llegar a la triste conclusion de que la democracia esta hecha por hombres por lo tanto es imperfecta siempre.
Creo que talvez podremos mejorar cuando los grupos de poder que accedan a el, entiendan que para poder ir adelante y conseguir lo que se dice se quiere, se deben incluir a las minorias (o mayorias) en contra y llegar a un punto medio. Mientras el que suba al poder excluya al otro, no llegaremos a nada. Yo dentro de toda mi alma de derecha (entre comillas)y a pesar mio, debo confesar que (pero lo negare en adelante) tuve esperanza y desee que su Excelencia me mostrara que el seria la respuesta. Hoy cada dia me desiluciono y rebelo mas.
Graciela.
Fadócrata:
Comparto la mayoría de las reflexiones sobre cómo los sujetos políticos del sistema de partidos se farrearon la democracia en frivolidades, corrupción, mantenimiento del status quo y prostituyeron la forma democrática para su beneficio particular. El tema es que la democracia posee una dimensión distinta y es la que es inherente al ciudadano de a pie. El valor democracia es la posibilidad de escribir estas líneas sin miedo y sin censura. Cuando a los jovenes de hoy se les comenta que hubo algún tiempo donde pensar distinto podía costar la vida, parece un relato de ficción propio del cine comercial. Siendo un poco el abogado del diablo, veamos y comentemos cuanto avance ha existido en términos de ciudadanía en los últimos 25 años. Valdría la pena contrastar los avances en términos de género, generacionales, de tolerancia y exclusión. Se que la velocidad de las respuestas ha sido menor a la generación de demandas, por lo que concuerdo que falta mucho por hacer. Soy un convencido que los avances democráticos no son mérito de la partidocracia, sino de una sociedad valerosa y generosa que han permitido sostener las columnas de un edificio que parecía muchas veces caer. Pero con la misma convicción, me resisto a creer que todo lo aportado antes de diciembre de 2005 haya sido inservible y que la historia comenzó luego de las Alasitas del 2006. Eso sería pecar de injusto, ingrato y hasta soberbio. La democracia nuestra es nuestro patrimonio, con sus terribles defectos y sus poquísimas virtudes, pero a la fecha no creo que exista un mejor camino que éste para proponernos la certidumbre de un futuro.
Temo ser un esceptico.
Es una lastima citar a Winston Churchill, que lejos de ser un democrata fue mas que nada un imperialista. Sino, porque no fue democratico en las colonias britanicas??
Lejos estamos en Bolivia de la democracia, pero eso nos lleva a preguntarnos, que pais es democratico? Y obviamente, no lo es ninguno. Mucho menos Estados Unidos o paises de Europa, donde existe democracia politica, pero no democracia social o economica, mucho menos cultural o religiosa.
Creo sin embargo que es posible que en lo limitado de nuestro presente, la democracia sea la unica alternativa a un modo de vida quiza mas harmonico. En Bolivia hemos avanzado muy poco, y bueno, es dificil hacerlo. Muchas de las estructuras sociales y de poder construidas durante siglos no se eliminan en 25 años.
En cierto modo estoy de acuerdo con libre pensador, los ultimos 25 años despues de todo sirvieron de algo, le sirvieron a la gente para darse cuenta que el poder estaba en manos de muy pocos y que era necesario salir a la calle y exigir el cambio.
En tiempo histórico, 25 años son muy pocos. Apenas estamos dando los primeros pasos.
Hay muchos desafíos que afrontar y varios obstáculos que sortear, para lo cual es necesario, aunque no suficiente, tener la voluntad conjunta para lograrlo.
Por el momento, congratulémonos por haber comenzado a caminar por la senda de la democracia, con tropezones incluidos.
Un abrazo.
Mi siempre recordado hermano:
Valiosa y nítida la sistemación teórica-histórica de esta forma de gobierno. Y mucho más lúcido, interesante... y atrevido (en el buen sentido del término) el reto que lanzas para la reflexión/discusión del presente y futuro de nuestra democracia.
Me llama poderosamente la atención el primer desafío/impulso del nuevo proceso: el de la "revolución democrática y cultural" en democracia y con unidad nacional.
Parece que el fin está claro... pero subsisten las dudas del método. ¿Se trata de imponer la revolución o de trabajarla con reglas de juego establecidas y respetadas y sobre la base del diálogo?(Léase: no de la soberbia tan criticada a los antecesores en el poder).
Y, creo que no está al azar el corolario de "con unidad nacional". Pienso que sí es posible soñar con una democracia para TODOS los bolivianos.
Ya estaremos conversando sobre el tema dentro de una semana. Hay expectativa en la Llajta por escuchar y compartir con mi amigo Exeni.
Un saludo afectuoso.
Henry
Kennedy que representaba al partido demócrata fue asesinado.
Victor Paz como mencionas, en un régimen democrático, enraizó el modelo neoliberal en Bolivia.
Chavez a través del "abolutsmo democrático", esta logrando instaurar un mdelo socialisa de estado.
Tantos aciertos y desaciertos se han hecho en su nombre.
Más que un modelo a perseguir, la democracia es un instrumento, el ideal, para la construcción de una sociedad, que particularmente creo, que debería ser "no capitalista"... esto es democracia! no tener miedo de decir lo que pienso y darlo a conocer y discutirlo.
Y lo más importnte que ya alguien lo mencionó...revolucionar constantemente a la democracia, no desde las instituciones o desde el estado mismo, sino desde sus prácticas democráticas que intuyen una visión de sociedad con igualdad de derechos y no sólo con la regla de la mayoría y el derecho de la minoría. Sino el principio de la igualdad entre todos.
Dilectos co-habitantes de la FadoCracia. Aprecio mucho sus comentarios pues expresan miradas diversas acerca de un tema que concierne a todos. Pasada la euforia de las “bodas de plata”, entre la solemnidad y el desprecio, nuestra democracia realmente existente/insistente sigue ahí, como el dinosaurio monterrosiano cuya realidad-ficción difícilmente podremos ignorar. Propongo por ello una especie de declaración de principios (de no-final, más bien): la democracia, como la esperanza, por muy arremangadas, es lo primero que se magulla, pero de nosotros depende que, en efecto, sea lo último que se pierda. Corre el año 26…
Van mis comentarios puntuales:
Carolina
Mi querida maestra. Es fundamental que la celebración no opaque/ignore el hecho innegable de que nuestra democracia fue expropiada durante más de dos décadas por una elite político-partidaria que, cual si fuese su finca, monopolizó el poder político. Y lo hizo “en nombre de todos”. Ello no implica negar los avances ni, menos, el salto cualitativo que como país hemos dado desde diciembre de 2005.
Abrazo también.
Alberto
Muchas gracias por tus generosas palabras hacia la FadoCracia. Es la primera vez que encuentro un comentario tuyo pero veo que estás con frecuencia en estos territorios. Bienvenido, pues, fado-amigo (inauguro contigo esta categoría de amistad a prueba de “saudades”).
Santiago
Estimado compañero. Me gustan mucho tus comentarios porque, en la brevedad, son muy certeros/provocativos. ¿Qué hacemos con tanto “agitador” que anuncia el pronto fin “autoritario” de la democracia en Bolivia? Sugiero tres acciones: primero, develar el modo en que, sin asco, se beneficiaron de esa democracia “pactada”; segundo, refutar su falso/neo discurso de “defensa de la democracia” (cuando la domino, buena; cuando no, mala); y tercero, seguir construyendo una democracia de alta intensidad (Sousa Santos) que, más bien, entierre a sus sepultureros precoces.
Va un abrazo, gran Insomniaco.
Juba
¡Reapareciste! Es bueno saber que sigues no sólo de pie, sino con vida. Lo último que supe de ti es que andabas, esta vez, en la frontera con Turquía. Por fin: ¿estás con los suníes o con los chiíes? La expresión de Churchill es linda, pero ya es un lugar común. Te sugiero más bien, como provocación, esta otra, hamletiana, aplicada a la democracia hoy: ¿To be? ¿or no to be?
Saludos desde las alturas.
Vera
Querida compañera. Ha escrito usted un verdadero artículo sobre la democracia. En otras palabras: se explayó, lo cual celebro. Concuerdo con sus acertadas reflexiones. No podemos solazarnos en la contemplación de la democracia en comparación a la dictadura (esa mirada hacia atrás ya no sirve porque, siendo históricamente útil, resulta insuficiente). El reto, más bien, es evaluar la democracia en el horizonte de su radicalización. Ahí nos falta mucho. Para empezar, dar cuenta de las contradicciones que bien señalas. La democracia nos permite votar, pero unos son muchos más (des)iguales que otros.
Me gusta la idea de que nuestra democracia, hoy, no sólo se está reconstruyendo, sino también resignificándose. No nos quedemos, por favor, con las formas, que a veces encubren un profundo espanto respecto a la sustancia. Nunca más una democracia que, tras la masacre, huye en helicóptero. Por ello es fundamental combatir –sí, combatir– a los plutócratas (léase Dockweilers) que se hacen los defensores de la democracia para preservar sus privilegios. Incluyo aquí, sin por ello descalificarlos, a los cándidos “pañuelitos blancos”. Y a las señoras, claro, que tras el insomnio lloran porque sus maridos no están en el poder.
Va un abrazo.
Ronaldo
Mi estimado Animal de ciudad. ¿Celebramos los logros? Creo que sí. Y el principal de ellos es no sólo haber aprendido el valor de caminar, sino seguir caminando. Pero sobre todo asumir que los caminos andados son insuficientes (muchos de ellos torcidos) y que, recurro al buen Machado, “se hace camino al andar”. Claro que avanzamos. Basta ver lo que está pasando hoy en nuestro país.
Van coplas con vino
Graciela
Querida prima-sobrina. Valoro mucho tus comentarios porque son elocuentes y sinceros. Hay un "sesgo" que no necesariamente comparto, pero respeto. La buena vida –el “bien vivir”, decimos hoy– no es un deseo egoísta, sino una necesidad humana, profundamente humana. El asunto es que, más allá del régimen político, el progreso sea una posibilidad real no sólo para “nosotros cuatro” (léase el entorno inmediato), sino para todos, en especial para los que fueron tradicionalmente marginados y discriminados. Para ello es imprescindible redistribuir no la pobreza, sino la riqueza. Y se puede.
No creo que hoy nuestra democracia siga igual con el sólo cambio de actores. Tengo la impresión de que estamos ante un proceso profundo de transformación, en algunos aspectos ya irreversible, que va más allá de sus actuales protagonistas. Con errores e insuficiencias, claro, con excesos e ineficiencia, pero con nuevo horizonte.
Concuerdo plenamente con el principio que planteas: no puede haber democracia con exclusión, venga de donde venga. En lo que no estoy seguro es en el ideal del “punto medio”, porque hay poderosos intereses en juego. Y está la ley del péndulo, como proceso.
Dale tiempo a la espera/esperanza. Dale un cocacho a la desilusión. Y que la rebelión sea una conquista colectiva.
Va una caja de Auténticas de pura malta.
Libre pensador
Querido Eduardo. Me gusta mucho la mirada que propones: en democracia podemos escribir estas líneas “sin miedo y sin censura”. En efecto: las libertades-garantías individuales son imprescindibles y en ello no debemos retroceder un milímetro. Pero ello no implica negar(nos) como ciudadanos el derecho a ejercer (nuevos) derechos. Tampoco supone relegar el ideal-valor de la igualdad cimentada en el respeto de la diversidad y el pluralismo. Claro que hubo grandes avances en este cuarto siglo: no gracias sino pese a la partidocracia. Y en ello, tienes razón, la sociedad civil ha sido/es el pilar fundamental. ¿La historia comenzó el 22 de enero de 2006? Pues NO. Pero sospecho que dio un giro interesante, todavía incierto, que como canta Silvio: “nos convida a creer cuando dice futuro”.
Salud(os)
Utópico
Estimado jilguero habitante-impulsor de la utopía. Tu escepticismo es fundamental y debo celebrarlo porque nos alerta contra la tentación de la complacencia. Más allá de ser un principio de legitimidad, la democracia constituye un ideal incesante y, por tanto, siempre estará inconclusa (es decir, en construcción). Por ello hay democracias en plural. Unas más “avanzadas”/consolidadas que otras. En ese sentido reafirmo que la “célebre discusión” hoy no es entre democracia y no democracia, sino cuál democracia. Más todavía: ¿qué (no) nos permite la democracia? Hay avances, existe continuidad-ruptura, tenemos hitos… El actual proceso de cambio es la mejor muestra de ello.
Va un abrazo
Estido
Gran amigo. Suscribo plenamente tus palabras. En la historia larga, “25 años no es nada” (como diría el tango). ¿Y un año, nueve meses? Mucho menos tiempo. Pero fueron tan intensos que están provocando remezón en los cimientos, lo cual siempre es bueno si no implica destruir el edificio. Hay que seguir dando pasos sin caer en el letargo de siglos. En otras palabras: debemos seguir la reforma, pero sembrando el derecho a la revolución EN DEMOCRACIA.
Va un fado-brebaje (fuerte, fuerte, como veneno).
Henry
Querido hermano. No sabes lo reconfortante/grato que es encontrar tus comentarios en la FadoCracia, que se nutre de ellos. Respecto al punto sobre el cual bien discurres debo decir que expresa en el fondo una sustancial interrogante: ¿se puede hacer una revolución en democracia? Hasta ahora la teoría tradicional y frustradas experiencias nos dicen que no es posible. Yo quisiera creer que sí. Y es que si no lo hacemos en democracia, ¿entonces cómo? Y aquí la cuestión del método es nodal, pues hemos aprendido que ningún fin, por muy “elevado” que sea, puede justificar cualquier medio. Sospecho que el gran reto es hacer la revolución sin imposiciones y con apego a las reglas. Pero las reglas también pueden cambiar, ¿no ve? Lo que se mantiene inalterable es el principio de que el diálogo siempre es más deseable/fecundo que el puñetazo.
El viernes próximo, en tu Llajta, hermano, me dará gusto darte un abrazo. ¿Y si le cascáramos unos chicha/rones?
Comunidad Espartaco
Estimados colegas alternativos-solidarios. Comparto su reflexión: más que modelo/fin en sí mismo, la democracia es un medio. ¿Para qué? Para el ejercicio de libertades, cierto, como las fundamentales a deliberar y disentir. En ello no hay “transacción” posible. Pero también debiera ser un medio para el desarrollo con igualdad. El Suma Qamaña, pues. Y aquí tocan bien el núcleo estructural del asunto: ¿es posible construir igualdad en un sistema capitalista fundado, por su naturaleza, en la desigualdad? Y queda en pie la gran interrogante: ¿cuál es hoy el sistema, y cómo lo construimos, post-capitalista?
Van saludos.
Citando al más libre de todos: Demos Cracias.
Aprendiz de maga
Ya estaba extrañando tus palabras-sentimientos. ¿Dónde andabas?
La libertad, como el amor, serán radicales o no serán.
Abrazo-susurro
Estimado Fadócrata:
Llegué tarde a tan notable efemérides. Pero me pongo al día igual. Y lo hago con un par de precisiones conceptuales para reducir complejidad:
1. La democracia es un régimen político. Un régimen político ordena institucionalmente las relaciones entre ciudadanía y Estado (y sistema de representación, cuando corresponde). No es nada más. Tampoco nada menos. La democracia es el único régimen que instrumenta la voluntad ciudadana en organización política. Le corresponde sólo eso. Que le corresponda eso significa que no, NO, N-O, le corresponden otras funciones. No le corresponde, por ejemplo, generar crecimiento económico, empleos de calidad, distribución de ingresos o bienestar material. Esa es una función del sistema económico. El sistema político, a través de políticas públicas, puede redistribuir (nótese: re-distribuir) el producto social; pero no lo genera, ni siquiera en las famosas “economías planificadas”. Por lo mismo, evaluar a la democracia por su capacidad de generar bienestar económico o empleo es como decir que el cuadrado es imperfecto por falta de redondez. O, en términos más familiares, pedirle peras al olmo. La democracia no puede resolver el problema de la desigualdad económica. Tampoco la economía de mercado (ni ninguna otra) puede resolver el problema del quién y cómo gobierna. Es el albur de las sociedades complejas funcionalmente diferenciadas: los sistemas económico y político, aunque acoplados estructuralmente, tienen lógicas operativas propias y autónomas. Por lo mismo, pido, más que clemencia, categorías adecuadas para evaluar a la democracia. Por ello, me declaro en completo desacuerdo con las categorías de diagnóstico de Utópico y de Graciela, aunque concuerdo con las conclusiones del primero y me declaro en total desacuerdo con las de la segunda… Pero bue… para eso tenemos democracia: para disentir con argumentos.
2. Así como la democracia es sólo un régimen político, no es, por ello mismo, una sociedad. La sociedad está compuesta de un sistema político, cuyos componentes, a su vez, son ordenados por un régimen político. Pretender que la democracia sea un tipo de sociedad o defina a una sociedad es, por ello mismo, equívoco. Es tomar el todo por la parte. Lo mismo aplica al término “capitalista” o “no capitalista”. El término “capitalismo” (o no capitalismo) no describe a un tipo de sociedad, sino a una forma de organizar la producción, a su sistema económico. Y el sistema económico capitalista o de otro tipo, al igual que el sistema político, es un componente de la sociedad. Por lo mismo, no la define en su conjunto. Sólo define a uno de sus componente. Y describir a una sociedad a través de sus componentes es, como en el caso anterior, un error analítico; en rigor, es una falacia de la composición. Por lo mismo, también me declaro en desacuerdo con las categorías del proyecto político propuesto por Comunidad Espartaco Bolivia, aunque, nuevamente, no con sus conclusiones.
3. A todos los partidarios de la democracia sustantiva-participativa-deliberativa (o el apellido que se le quiera poner) nos ha incomodado alguna vez el fastidioso problema de los derechos y libertades individuales (las famosas libertades negativas de Berlin, ese negativo partidario de las contra-libertades colectivas). El habeas corpus, el debido proceso, la libertad de expresión, la libertad de oposición (incluso en las calles), la división de poderes, aunque forman parte del ideario y proyecto político de la democracia liberal-representativa-formal (o el apellido que se le quiera poner), constituyen un marco mínimo de funcionamiento de cualquier democracia (sin apellidos). No hay democracia participativa si antes no está garantizada la infraestructura mínima de procedimientos y límites de intervención del poder político. La democracia participativa, esa iniciada con, como bien la bautizas, la segunda transición, es más perfecta no porque niegue a la liberal-representativa, sino, todo lo contrario, porque le opone (dialécticamente) la otra democracia, la que hacemos día a día con nuestras prácticas, prácticas que nos permiten empoderarnos y transformar la voluntad ciudadana en (auto)gobierno. Oponiendo dialécticamente democracia formal-representativa con democracia sustantiva-participativa generamos una síntesis y superación que da lugar a un nuevo artefacto: la democracia plena. La democracia plena es una democracia participativa que se ha desarrollado en el marco de una democracia liberal. Avanzar en la construcción de una democracia plena no implica, ni puede implicar, desmantelar algunas de las instituciones fundamentales de la democracia liberal-representativa. Es como querer parar una mesa sobre menos patas de las necesarias para sostenerla. Sólo presuponiendo habeas corpus, debido proceso, libertad de opinión y reunión, todos esos derechos muy burgueses y pequeñoburguses, podemos empezar a levantar un edificio institucional propicio para hacer más democrática a la democracia, transformándola en un mecanismo participativo-deliberativo de (auto)gobierno. Con instituciones de la democracia liberal-representativa tenemos algo muy similar, aunque alejado todavía, a una democracia. Pero sin ellas, no hay democracia alguna. De lo contrario, ¿cómo deliberaríamos si no podemos emitir libremente una opinión? En fin, la construcción de una democracia plena no implica desmontar o aniquilar instituciones democráticas liberal-representativas, sino tomarlas como el marco mínimo para el desarrollo de una democracia sustantiva que, en conjunción con la anterior, dará como resultado una democracia plena. Pero esto, por supuesto, implica asumir a la democracia liberal-representativa ¬—o al menos a sus instituciones que efectivamente constituyen componentes de una democracia plena— como un marco, como un principio, no como el fin del camino. Por eso aplaudo ésta tu más que oportuna interpelación: «… las libertades-garantías individuales son imprescindibles y en ello no debemos retroceder un milímetro. Pero ello no implica negar(nos) como ciudadanos el derecho a ejercer (nuevos) derechos…». “Los avances”, si es que los hubo, de los 25 años anteriores constituyen pasos cortos, muy cortos (y en algunos casos insignificantes) en el largo camino hacia una democracia representativa, camino plagado de rompe-muelles, agujeros, adoquines sueltos, MNRs, MIRs, ADNs, Antelos, Brancovics, Manfreds (¡y todos los lacayos hipnotizados por la manfredumbre!). Últimamente me he visto tentado a creer que algunas autoridades o decisiones gubernamentales también añaden obstáculos, autogoles. Pero bue… el proceso en marcha parece superar cualquier intento pueril de frenarlo.
4. Que las instituciones de la democracia liberal-representativa sean fundamentales para la construcción de una democracia plena no significa que en Bolivia esas instituciones se hayan consolidado. Una de las estrategias de la reacción ha sido difundir la falsedad de que en los 25 años anteriores se había conquistado una democracia y que el actual gobierno la está desmantelando. Pero nada más falso que eso. Entre 1982 y 2003 el único requisito de la democracia liberal-representativa verdaderamente garantizado fue el ritual de concurrencia periódica a las urnas. Eso, para algunos, ya es suficiente y hasta excesivo. No es necesario recordar que esos algunos son, en su mayoría, los propietarios de la partidocracia. Pero, volviendo a lo nuestro, los invito a no olvidar que en ese interregno, entre 1982 y 2003, ningún otro componente de la democracia liberal-representativa fue garantizado. Libertad de opinión casi no hubo; tampoco división de poderes. ¿O acaso todos los que dicen haber vivido 25 años de “democracia” han olvidado que Waldo Albarracín fue objeto de violencia política por cumplir con su función de velar por el respeto a los DD. HH.? ¿Han olvidado también que el Estado, además de matar de hambre a la mayor parte de los ciudadanos bolivianos, los asesinaba con armas de fuego? ¿No recuerdan tampoco que el dictador de caricatura mandó a intervenir teléfonos celulares y encomendó a sus órganos de inteligencia la tarea de vigilar a opositores políticos? ¿Tan corta es la memoria y tan larga la amnesia (ufff! ¿por qué esto me sonó a Neruda?) que ya se olvidó que durante 25 años en Bolivia no hubo división de poderes, que los ministros violaban la ley como les daba la gana porque, además de ministros, eran simultáneamente congresales, y, por lo mismo, podían escudarse en el fuero parlamentario? ¿O no recuerdan que Guiteras usaba a su esposa como bolsa de boxeo IMPUNEMENTE, porque como ministro era juzgable, pero como senador, de forma simultánea, era intocable? ¿No es eso atentar contra la división de poderes? ¿Qué me dicen de la mala costumbre de decretar estados de excepción al menos una vez por gobierno? En resumen, ¿de qué 25 años de democracia me hablan? Entre 1982 y 2003 Bolivia vivió en un autoritarismo puro y llano, pero disfrazado con malos ropajes de asistencia periódica a las urnas y de presidentes por turnos… Pero si hasta los ministros se repetían gobierno tras gobierno… Ni siquiera había rotación de gobernantes (otro requisito indispensable para una democracia representativa). ¿Es un avance sustituir a dictadores de uniforme por dictadores de civil? Probablemente, pero eso no basta para decir que, durante 25 años, Bolivia vivió en democracia.
5. Finalmente, cuando Libre Pensador afirma «…veamos y comentemos cuanto avance ha existido en términos de ciudadanía en los últimos 25 años. Valdría la pena contrastar los avances en términos de género, generacionales, de tolerancia y exclusión…» me es inevitable preguntar si todos estamos viviendo y hablando del mismo país. “Avances en términos de género, generacionales, de tolerancia y exclusión” definitivamente en Bolivia no ha habido. Una ley por aquí, un artículo constitucional por allá, una oficina gubernamental acullá no constituyen avances. Las prácticas patriarcales, de dominación etaria, de intolerancia y exclusión siguen en pie. Plantear que un par de leyes han conducido al “avance en el desarrollo de la ciudadanía” es en extremo ingenuo. Es como decir que Bolivia es un país igualitario porque su CPE establece que todos los ciudadanos somos iguales. En Bolivia sigue habiendo la misma discriminación y exclusión de género, etaria o étnica que hace 25 años. Invito a Libre Pensador a que me muestre que el salario de hombres y mujeres es el mismo por igual trabajo. Y ni siquiera algo tan sofisticado. Invito a Libre Pensador a que reúna un grupo de amigos de distinta condición étnica y vaya con ellos a tomar un drink a… qué sé shó… a Gitanas… Este es un experimento social que puede corroborar y refutar su hipótesis. Pero le adelanto el resultado: sólo podrán entrar al boliche sólo los que presenten cierta pigmentación facial. Eso en el mejor de los casos. En el peor, no entrará nadie por estar “étnicamente mezclados”. Y ni siquiera es necesario ir a Gitanas. Puede hacerlo con cualquier boliche con menos pretensiones. Puede, por ejemplo, intentar el experimento en Coco Bongo, que se encuentra en una de las esquinas del estadio Hernando Siles. Si hace el experimento, espero estar al tanto de los resultados…
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