siempre he pertenecido a ti.
Café Tacuba. Esa noche
Mondrian. "Kvadratisk komposisjon i rødt, gult og blått" (1930).No nos vendamos simulacros.
Autonomía, señores del jurado, es democracia. Más todavía: autonomía es libertad.
Pero la construcción de autonomía supone un requisito ineludible y esencial: la soledad.
"El miedo a la soledad --dice bien Marcela Lagarde-- es un gran impedimento en la construcción de autonomía".No existe autonomía, por ello, con dependencia. Ni con desolación.
La autonomía no supone fusiones ni, menos, intermediarios. No requiere contactos ni acompañantes: necesita pensamiento y acción propios.
Más todavía: exige preguntas. Implica duda."La autonomía requiere convertir la soledad en un estado placentero, de goce, de reflexión, de creatividad..." (Lagarde).
Es un proceso de vida. Vida cotidiana en soledad. Difícil reto: sin máscaras, libres de espejos.
La autonomía, en fin, implica convertirnos en sujetos. Y sujeto --asegura Sousa Santos-- "es todo aquel que se resiste a ser objeto".
Acabo de escudriñar, salvando distancias, tanto el proyecto de nueva Constitución Política del Estado como el Proyecto de Estatuto Autonómico de Santa Cruz y en ninguno de ellos dice nada sobre esta imprescindible autonomía personal.
¿Y qué puedo anhelar respecto a las otras autonomías, esas que hoy nos dividen-polarizan?
1. Que este sábado sea un día de celebración y de fiesta nacional. Por el sustancial avance en la libre determinación de los pueblos indígenas-originarios-campesinos. Por el sustancial avance de las autonomías departamentales.
2. Que luego, tras el necesario chaqui, los bolivianos y bolivianas construyamos juntos, en democracia, sin racismo y con cambios refundacionales, la nueva Bolivia; ésta, la única que tenemos.
¿Me estoy "evadiendo" de la realidad --disculpen la tristeza-- con este post tan "individualista"?
Puede ser. Lo necesito. Y reivindico, agradeciéndoles por ello, mi autonomía para hacerlo. "Lo demás es silencio".


















